Se
jugaba a los dados en Grecia y en la Roma imperial.
La citada alea de Cesar al atraversar con sus tropas
el Rubicon no es otra cosa que el dado cubico que aun
empleamos nosotros.
Parece che Neron era un encarnizado jugador y apostador,
y que sus campamentos los soldados jugaban sobre la
piel de los tambores. Se cuenta tambien que el rey de
Inglaterra Enrique VIII, durante una partida, se jugò
las campanas de la catedral de San Paolo, y las perdiò.
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