El
dador, tras barajar y dar a cortar la baraja a su adversario,
reparte, nunca de una en una, cinco cartas a cada uno.
Voltea la carta nùmero once que sera' la que
marque el palo de triunfo.
Si uno de los jugadores considera que es capaz de hacer
las cinco bazas, lo anuncia teniendo la obligaciòn
de hacerlo, ya que si no lo logra, esos dos puntos positivos
pasaràn a ser negativos o anotandos en el marcador
de su adversario.
Si un jugador considera que su juego es malo, puede
negarse a jugarlo, lo que supondrìa 1 punto positivo
para su contrincante. Ahora, si este ùltimo considera
que puede dar capote y el jugador que se nego' a jugarlo
sigue hacièndolo, el primero se anotarìa
2 puntos y no 1.
En el primer caso o en una situaciòn normal,
el contrincante echa una carta y el dador tiene la obligaciòn
de seguir el palo, superàndolo si puede. Si no
dispone de cartas de ese palo, fallara' echando una
carta de triunfo, Si tampoco tiene triunfo, jugara'
la carta que desee. Gana la baza el jugador que tiro'
la carta màs alta del palo jugado o el que fallo'.
El que consiga hacer tres o cuatro bazas gana el juego
anotàndose 1 punto.
Si consigue cinco, 2 puntos.