El
dador baraja, da a cortar la baraja al adversario y
reparte cinco cartas a cada uno (10 en total). Nunca
lo hara' de una en una, es decir, lo puede hacer de
dos en dos, etc., y manteniendo durante toda la partida
la combinaciones que elija.
A continuaciòn, voltea la carta nùmero
once, que sera' la Vuelta, es decir, la carta que marcara'
el palo del triunfo. Esta carta no la podra' tornar
ningùn jugador y se mantendra' expuesta durante
todo el juego. Si la carta volteada es el Rey, el dador
se anota 1 punto. Si no lo es, pero alguno de ellos
posee esta carta, lo anuncia inmediatamente y se anota
1 punto. Siempre que se tenga la K de triunfo, aunque
no sea al inicio del juego sino en su trascurso, debera'
anunciarse ràpidamente para conseguir ese preciado
punto. Pero si se anuncia el Rey de triunfo y no se
posee, debera' rectificarse antes de que el otro jugador
eche una carta sobre la mesa. Si no diese esa rectificaciòn,
el punto sera' para el contrincante, pero si luego lo
recibe no podra' sumar otro punto.